3 trucos infalibles

#1 Desenredá antes de lavar

Cuando el pelo está húmedo tiende a ser mucho más débil y más propenso a quebrarse. Por eso mismo, lo ideal es peinarlo antes de entrar a la ducha y desenredarlo completamente. Optá por un peine de cerdas anchas y pasalo cuidadosamente por toda la cabellera, empezando por las puntas y yendo hacia la raíz. Si está demasiado enredado, podés utilizar un aceite o crema para peinar.

#2 Lavá delicadamente

El Low Poo es una novedosa forma de cuidar a los cabellos más sensibilizados y difíciles de desenredar, ya que se trata de una crema de lavado que optimiza el estado del pelo a la vez que elimina todas las impurezas delicadamente. Su fórmula es tan poderosa que no es necesario utilizar acondicionador. Además, no hace espuma, contiene un extra de nutrición y desenreda en profundidad.

#3 Secá sin frotar

Después de la ducha, procurá no torcer el pelo para secarlo con toalla sino suavemente envolverlo en ella como si fuera un turbante y dejarlo así unos minutos hasta quitar el exceso de humedad. Después, peiná con los dedos con delicadeza y evitando quebrar las hebras.