Sin prisa, pero sin pausa, los productos orgánicos se van posicionando con más fuerza en el mercado.

Las fórmulas deben tener al menos un 95% de ingredientes de origen certificado. Provenientes de granjas orgánicas, libres de contaminación y de agroquímicos. Además, no deben incluir derivados de los hidrocarburos, deben envasarse en packagings reciclables y no estar testeados en animales (cruelty free)”
Usan productos naturales, nobles, ¡pronunciables! y conocidos por cualquier persona, como aceites, mantecas y bicarbonato. Como usan una concentración casi nula de agua, los productos duran muchísimo más.

EL ADN DE LOS CAPILARES ORGÁNICOS.

Al elegir la cosmética natural es importante comprender que su elaboración, olor, textura y presentación son diferentes a los de los productos convencionales:

  • A nivel visual y sensorial, por ejemplo, el shampoo orgánico produce menos espuma y es posible sentir inicialmente que “no lava”, pero no es así: el pelo necesita acostumbrarse a este cambio.
  • Usar este tipo de productos puede costar al principio, ya que el pelo se tiene que adaptar. Los lavados sucesivos irán barriendo los químicos acumulados y adaptarse a le llevará cerca de un mes hasta verse de un modo diferente: limpio por más tiempo, brillante y dócil.