Mimar mucho a nuestros hijxs, consolarlos cuando lloran, no dejarlos solos durante la noche y darles mucha teta son algunos de los consejos.

¿Cómo ponemos límites?, ¿por qué no quieren dormir solos?, ¿por qué lloran?, ¿por qué tienen celos? son algunas de las dudas que responde en sus libros y, con ejemplos de situaciones cotidianas, deja en claro su postura. La educación de los hijos debe basarse en el amor, el respeto y la libertad, y le recomienda a los padres guiarse por su instinto y su sentido común a la hora de criar a los más chicos.

La crianza respetuosa se basa en no tener miedo a demostrar a los hijos lo mucho que los queremos, abrazarlos, hacerles caso, consolarlos cuando lloran, pasar mucho tiempo juntos y entenderlos, “respetar que unas cosas les gustan y otras no, que son personas y tienen personalidad, que no se les puede gritar, humillar o ridiculizar”.

¿Cómo marcamos los límites en los niños, según la edad?

Si quiero que mi hijo de dos años no juegue con un cuchillo, lo guardo en un sitio a donde no llegue. Si por casualidad veo que ha agarrado el cuchillo, se lo quito, a ser posible con calma y distrayéndolo para no provocar una rabieta.

Premios y castigos:  ¿ayudan en la crianza?

son motivaciones extrínsecas, alguien desde fuera nos premia o nos castiga. Cuando de verdad hacemos las cosas es cuando tenemos una motivación intrínseca, cuando pensamos que nos gusta hacerlo, que es lo correcto, que es nuestro deber o nuestro derecho. Espero que mis hijos estudien, no por un premio, sino por el deseo de aprender. Y como el deseo de aprender normalmente es innato en el ser humano, lo único que tengo que hacer es respetarlo y no “ensuciarlo” con premios.