Agresivos, peligrosos o asesinos, los mitos y estereotipos sobre la raza pitbull rondan desde hace mucho tiempo.

Para los veterinarios, no hay que estigmatizar a la raza pitbull: es una raza que tiene muchos músculos. Si bien no son animales tan grandes, son muy macizos. Tienen una mordida fuerte y sostenida, de modo que cuando toman una presa no la sueltan. Por lo tanto se debe tener un dueño muy responsable, que sepa cómo manejarlo.
Uno de los puntos más importantes en la crianza de un perro, sea cual sea su raza, es el proceso de sociabilización.
Todo se relaciona con el fin de la crianza del animal. Si la crianza es inadecuada, el humano genera una especie de bomba que no sabe cuándo se puede llegar a detonar. En todos los casos, el perro ataca porque algo pasó en ese momento preciso, ya que los animales no tienen memoria de venganza o rencor.

Es muy importante el tipo de juego: nunca debe ser pelear o tironear. El dueño debe evitar aquello que lo incite a morder y a gruñir. Por otro lado, se debe dejar en claro dónde debe comer, dormir y quién tiene que tener la iniciativa de los contactos.

El foco en la raza pitbull
En los primeros signos de mala conducta, como gruñido, o si muestra los dientes, el dueño debe hacer una consulta a un especialista para prevenir futuros accidentes y trabajar en la conducta.

Hay que enseñarles a los niños también cuestiones básicas, como que no se le suban encima cuando está comiendo ni intenten jugar. Por otro lado, no acercar la cara del niño a la cara del perro porque el animal puede reaccionar por cualquier motivo, ya sea por dolor o miedo