Claves esenciales para fortalecer el vínculo del colecho. Dormir en la cama de les padres y el apego encabezan la lista de una tendencia que propone un mayor y más profundo acercamiento con les hijes.

La premisa de la teoría de la “crianza con apego”, es que el bebé tiene la necesidad biológica de estar próximo a su madre, de ser acunado y protegido entre sus brazos, para luego poder desarrollar una personalidad segura y confiada.

El apego propone fortalecer los vínculos profundos que se forjan entre padres e hijes durante el nacimiento y los primeros años de vida. Esta cercanía le brinda al niñe la salud emocional que necesita para volverse independiente en el futuro.

  • Mirada. Mirar detenidamente al bebé, reconocerlo, buscar sus ojos, para que vaya forjando su personalidad, sintiéndose seguro y confiando en sí mismo.
  • Sostén. Las caricias, los abrazos y los mimos hacen que el bebé se sienta contenido. Todo pequeño necesita de un otro que lo sostenga y le brinde apoyo.
  • Contacto. A los niños hay que transmitirles calor corporal. Al besarlos, mecerlos, bañarlos y alimentarlos, les infundimos tranquilidad.
  • Sonrisa, juegos y movimientos rítmicos. Los padres funcionan como espejos para los niños. Entonces, lo que ellos le otorgan a través del cuerpo, el bebé lo aprende, lo copia y lo internaliza.
  • Dormir juntos. Se conoce como colecho la costumbre de que el bebé duerma con les padres en la misma cama, o bien, en una cuna adosada. Siempre que se tomen los recaudos de seguridad para evitar cualquier peligro de asfixia.

El bebé alcanza un sueño más profundo y relajado cuando duerme con alguno de sus padres. Además, el inconsciente de les padres permanece atento a que está compartiendo el lecho con el hijo y suele responder de forma más efectiva a sus necesidades.