Nota por Inés Cano

Lic. en Psicología, M.P. 55.237

Mucho se habla sobre cómo se comportaría el virus, de los síntomas, de la falta de síntomas,  de la cantidad de afectados, de los muertos, de los escenarios posibles, pero ¿qué pasa con nuestra salud mental?

Es un momento de alta incertidumbre, que por ser inédito, de rápido crecimiento, nos encuentra en muchos casos con pocas herramientas para poder dar respuesta, o las que teníamos y usábamos ante situaciones problemáticas, no nos sirven para atravesar esta situación, no son eficientes y como consecuencia de ello nos podemos sentir angustiados, ansiosos, aparecen distintos malestares.

Si bien es cierto que hay cosas que ya no podemos hacer, e implican un proceso de  duelo, de elaboración de perdidas  – lo que quedó suspendido, ese encuentro que no fue, los planes que teníamos, los abrazos- no menos cierto es que hay cosas nuevas, distintas que sí podemos hacer y en las cuales volcar nuestro interés.

Oportunidad para el despliegue de la creatividad, encuentro de viejos amores (juegos, recetas de cocina, entretenimientos abandonados, charlas con la familia) e invención de nuevas formas de relacionarnos: armado de redes  ¿en redes? SÍ, en redes sociales, pero también otras.

Hoy los medios digitales cobran una vital importancia, ya que nos permiten mantener una comunicación con amigos, familiares, con nuestros abuelos, participar de clases. Nos aportan la presencia del otro, de manera distinta, pero la posible hoy.

También hay de esas redes que se tejen, se arman con otros, que nos invitan a pensar en que necesita el otro, desde que lugar se puede ayudar, que desdibujan los límites de nuestro hogar, “abren puertas” y de esa forma fortalecemos lazos que se traducen en salud mental.

Muchas personas pueden requerir la ayuda de un profesional de la salud mental para poder atravesar esa situación, es importante saber que algunas obras sociales se encuentran cubriendo la atención a través de  distintas aplicaciones (Video llamadas por whatsapp, zoom, etc y que hay muchos profesionales que ofrecen atención gratuita para quienes lo necesiten en este tiempo.

Algunas recomendaciones:

  • Ver dos veces por día, no más, medios de comunicación masiva y buscar fuentes confiables
  • Continuar con rutinas personales diarias y crear nuevas.
  • No interrumpir los tratamientos médicos, psicológicos, psiquiátricos