La clave para evitar que el momento de hacer los deberes escolares no se convierta en una batalla campal es motivarlos diariamente para que esas obligaciones no se conviertan en una situación aburrida ni tediosa. Algunas ideas para lograrlo

Puede convertirse en uno de los momentos del día más polémicos y conflictivos. Para que la hora de hacer cuentas, terminar un dibujo o buscar información sobre determinado tema no sea caótica, compartimos algunas ideas.

En principio, recordemos que no tenemos que confundir ayudarlos con hacer el deber por ellos, porque nuestra responsabilidad es enseñarles técnicas para que puedan organizarse y valerse por sí mismos.

Lo fundamental es motivarlos diariamente para que hacer la tarea no se convierta en una situación aburrida. Cuando te pidan ayuda, lo mejor es orientarlos para que intenten resolver la situación, sin darles una respuesta en el momento. Así, cada vez que tengan una dificultad, sabrán que cuentan con tu solución.
Además, mientras ellos cumplen con sus obligaciones escolares, una buena idea es sentarnos a leer a su lado: podremos prestarles atención cuando nos lo soliciten y les mostraremos con nuestro ejemplo lo bueno de la lectura.

Si notás que tu hijo está cansado, proponele tomar un descanso de diez minutos para que recargue energías. Y cuando veas su esfuerzo y dedicación, premialo con algo especial.

Al finalizar, revisá las tareas y asegurate de que estén completas, no correctas. Con estos simples gestos le demostrarás la importancia de cumplir con los deberes y sabrá que siempre estás para ayudarlo.