Se trata de un espacio para conciliar la lactancia con las actividades laborales. Ofrecen privacidad, comodidad y contención para extracción y conservación de la leche materna.

Los lactarios ofrecen privacidad y comodidad para extraer y conservar la leche materna, una manera de conciliar la lactancia y la actividad laboral

En la Argentina, ocho de cada diez mujeres no cuentan con un espacio asignado en sus trabajos que les permita extender su leche, lo que dificulta conciliar la maternidad con la actividad laboral. El regreso a sus obligaciones se establece como una de las primeras causas de la interrupción del amamantamiento, según el informe de La Liga de la Leche Argentina (LLLA).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda prolongar la lactancia exclusiva hasta los seis meses y la complementaria hasta los dos años. En 2011, la OMS había sugerido la instalación de espacios amigables para el amamantamiento fuera de del hogar, así los lactarios se presentan como una posibilidad para no dejar de dar el pecho.

Desde hace algunos años, estos espacios comenzaron a divulgarse y extenderse en empresas, instituciones y de manera obligatoria (según la ley 2.958) en el sector público, en las cuales trabajen veinte o más mujeres en edad fértil.

El Decreto 22/2015, reglamentario de la Ley 26.873 de Promoción y Concientización Pública sobre la Lactancia Materna, promueve los “Espacios Amigos de la Lactancia” en los lugares de trabajo.

Los lactarios deben ser cómodos, íntimos higiénicos y cálidos para las mamás. Un lugar que ofrece la tranquilidad y privacidad necesaria para que pueda realizar la extracción y luego la conservación de la leche.