Se usan una única vez y se tiran. El tiempo de aplicación es de aproximadamente 30 minutos o hasta que esté seco el papel y el rostro haya absorbido el producto. Su función es hidratar y relajar. Por qué son tan populares

Las mascarillas de papel, o sheet masks, tienen como objetivo la hidratación superficial y la relajación de la piel sin la necesidad de exfoliar ni de realizar ningún tratamiento invasivo en la piel del rostro.

Hay de papel, de acetato, de gel, de aluminio y de oro. Son blandos y están recortados con la forma del rostro, ojos, nariz y boca.

Para que éstas cumplan la función adecuada, como paso principal antes de colocar la máscara sobre el rostro, hay que limpiar con agua o con una toallita húmeda el rostro sin friccionar. Una vez que el rostro esté limpio y sin excedentes, extender la máscara de papel sobre el rostro de manera que todas las áreas queden bien cubiertas.

Una vez finalizados los 15-35 minutos de aplicación que se recomienda según el caso, el retiro debe ser suave y el excedente que quede sobre el rostro hay que masajearlo suavemente. Algunas mascarillas requieren que una vez cumplido el tiempo se enjuague la cara con agua, mientras que con otras no hace falta.