Como dice el famoso dicho: “Hay que tener mucho cuidado con lo que uno sueña”. Existe una gran diferencia entre lo que uno imagina y los objetivos que uno se traza. Esto se debe a que los sueños no tienen fecha de vencimiento y los objetivos sí. Por esta razón es que debemos convertir nuestros sueños y fantasías en objetivos concretos para llevarlos a cabo, y para que esto suceda, hay que saber formularlos correctamente y cambiar el “quiero” por el “puedo”.

En este último caso, el “puedo” nos habla de poder, nos responsabiliza del resultado, nos impulsa a movernos y accionar hacia lo que nos proponemos alcanzar. El quiero, en cambio, habla de necesidad y deseo, y es una de las razones por la cual no se cumplen las metas, porque simplemente son deseos que nunca llegan a plasmarse.

Entonces, ¿cómo hago para alcanzar mis metas? ¿Cómo debo formularlas? “Cuando una persona dice ‘Algún día voy a comprarme una casa’, el inconsciente interpreta y codifica ‘algún día’, lo cual significa nunca. En cambio sí expreso ‘antes de fin de año voy a comprarme mi casa’, el inconsciente tratará de encontrar la forma para que la persona logre comprarse la casa antes de fin de año”.

¿CÓMO ESTABLECER METAS PARA EL 2018?

Comprendé que te programas a través de las palabras y pensamientos, ya que el lenguaje es el intento de expresar lo que se experimenta en el cerebro. Cuando hablas de metas la comunicación interior es fundamental, si no cambias tu diálogo interno negativo, nada va a transformarse.

Concentrate expresamente en lo que querés.

Escribí tus metas para focalizarlas y detectarlas mejor.

Invertí en tu mente. Dividí tus objetivos en pequeñas acciones que pueda aplicar a tu vida sin excusas.