La clave para alcanzar el éxito sin demasiado esfuerzo está en la planificación milimétrica; no dejes nada al azar, desde las cajas que vas a necesitar, y lo que cuestan, hasta el transporte adecuado.

PLANIFICA BIEN, ¡SERÁ UN ÉXITO!

  • Claves. Si quieres que en tu nueva casa todo esté perfecto, comenzá por organizar las cosas con tiempo y no dejarlo para el último día. Primero recoge lo menos necesario y deshazte de lo que no quieres.
  • Organiza. Reuní los materiales: cajas de cartón resistentes, bolsas grandes de basura, papel de embalar, plástico de burbujas, cinta adherente, tijeras, pegatinas y marcadores.
  • Planifica por habitaciones: salón, baño, dormitorio… (puedes usar un color para uno) y pon códigos (1, 2, 3…) para indicar lo que hay que desembalar antes y lo que puede esperar. Especifica lo que hay en cada caja, aunque te lleve más tiempo, luego lo agradecerás.

EL EMBALAJE PERFECTO
Usa cajas de cartón resistentes y de tamaños parecidos para que puedas apilarlas con facilidad. Pon lo más pesado debajo y lo ligero arriba, y rellena con papel o bolas de polietileno. Llénalas por completo, pero no demasiado, las solapas se deben cerrar correctamente.

LO MÁS LIGERO
Usa bolsas grandes de basura para guardar la ropa de casa: cojines, mantas o edredones, y fíjalas con cinta adhesiva.

PIEZAS PESADAS
Las cosas que pesen más, como libros o revistas, ponelas en cajas pequeñas y manejables de manera horizontal para que no se deformen. Los objetos de electrónica, guárdalos en su empaque original, y si no lo tenes, envolvelo en toallas o mantas y fíjalos en cajas, rellenando espacios.