Pasar más tiempo en casa nos permitió prestar más atención a lo que consumimos y cómo lo hacemos. Compartimos algunos consejos para sentirte mejor.

Incluí frutas de estación en el desayuno y la merienda. Principalmente cítricos, por su vitamina C. Usá verduras crudas o cocidas y de estación.

Comer cereales integrales y legumbres aporta proteínas, hidratos de carbono de absorción lenta, minerales y fibra para prevenir el estreñimiento.

Evitá los alimentos procesados y ultraprocesados (galletas, alimentos enlatados, snacks, etc.), ya que contienen aditivos químicos, son hiperpalatables y generan un efecto adictivo.

Evitá consumir alcohol. Tiene azúcares y etanol, tóxicos para el cuerpo.

Stop a los atracones

No saltees las comidas principales y comé a horarios regulares: la falta de rutina puede provocarnos ansiedad que después descargamos comiendo.

Planificá las compras y evitá llevar eso que te cueste parar de comer. Servite en el plato y dejá la fuente en la cocina. Son dos gestos de amor propio que nos ayudan a no excedernos.