Nota por David Monzón

Estiramiento es la acción y efecto de estirar, y podemos definir estirar como alargar, dilatar algo, extendiéndolo hasta llegar a su máximo manteniéndolo; así como desplegar o mover brazos o piernas para desentumecerlos.

Flexibilidad es, por otra parte, la capacidad de doblarse fácilmente.

De las cuatro cualidades o capacidades físicas básicas en el ser humano: flexibilidad, fuerza, resistencia y velocidad; los “estiramientos” se enmarcan en la primera de ellas. Los estiramientos han sido estudiados y enseñados por algunos de los más importantes autores de la historia.

Como estirar

La teoría de los umbrales de estímulo en el ejercicio físico es también válida en los estiramientos. Esto puede comprenderse fácilmente con los siguientes ejemplos:

  • Un estiramiento demasiado suave no producirá casi ningún efecto en el organismo, ni una mejora en la movilidad articular.
  • Un estiramiento demasiado violento o extremo producirá una lesión, o en el mejor de los casos, una contracción protectora de los músculos que evitará la mejora.
  • Pero un estiramiento en su justa medida, forzando la movilidad, pero sin llegar a los límites peligrosos, no solo será más llevadero, también logrará mejores resultados. En su justa medida significa superior al sometido en la vida diaria, exigente, pero no lesivo.

En la mayoría de actividades físicas, al menos en las de cierta intensidad, es imprescindible el calentamiento.

Los estiramientos no son una excepción. Algunas personas confunden estirar con calentar, dónde afirman que alguien está “calentando” cuando en realidad está estirando. De hecho, lo correcto es primero calentar y luego estirar. El calentamiento general, entre otros beneficios, aumenta el riego sanguíneo y eleva la temperatura corporal, dos efectos beneficiosos para realizar ejercicio físico; además, el calentamiento específico aumenta la cantidad de sangre que llega a los tejidos que vamos a estirar, nutriéndolos y oxigenándolos.

El estiramiento debe ser suave y controlado, llevándolo hasta el punto de resistencia deseado y manteniéndolo allí unos segundos. Hay que evitar rebotes, movimientos balísticos. La respiración debe ser pausada y rítmica.

Tipos de Estiramientos

  • Estiramiento Estático: también llamado pasivo, aunque no son exactamente igual. El estiramiento estático consiste en llevar una articulación hasta cerca del límite de su movilidad y mantener la postura durante unos segundos. Es uno de los estiramientos más sencillos y eficaces.
  • Estiramiento Dinámico: como su nombre indica, se lleva una zona corporal en movimiento controlado hasta alcanzar su grado máximo. Se trata de un tipo de estiramiento reservado, casi siempre, a ciertas modalidades deportivas en las que es necesario un excelente control de la movilidad en toda su amplitud (los ejemplos más recurridos son las artes marciales y la danza).
  • Estiramiento Isométricos:
    Consiste en lo siguiente
    1. Comenzar con un estiramiento suave hasta un punto de molestia.
    2. Contraer isométricamente el músculo estirado durante unos 6 u 8 segundos.
    3. Relajación de la contracción durante 2 o 3 segundos, pero sin mover la postura.
    4. Estirar unos grados más de movimiento y sostener la nueva posición unos 10 segundos.
    5. Contraer y repetir el proceso una o dos veces más.